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AFORISMOS SOBRE LA NATURALEZA
VIII
Innumerables son los aforismos que se refieren
a la naturaleza. Sería tarea inútil quererlos enumerar
todos o ceder a un prurito exagerado de ordenación.
Lo único que aquí interesa es consignar algonu de
ellos para ver cómo dejan explicarse mediante el concepto
obtenido de naturaleza. De esta manera se tendrá una confirmación
extrínseca y erudita de la noción de naturaleza.
En este sentido no importa conocer la fundamentación concreta
de cada aforismo, ni saber si surgieron en virtud de una consideración
apriorística o fueron fruto de un proceso a posteriori,
sino solamente se trata de hacerlso inteligibles por medio de alguna
de las notas esenciales indicadas. Por este motivo se pasará
a un nuevo aforismo tan pronto como el anterior se haya hecho comprensible.
Se prescindirá, en general, de aquellas locuciones en que
la naturaleza figure sólo adjetivamente, así como
también de entrar en discusión sobre problemas de
determinadas naturalezas especiales.
Brevemente, pues, van a comentarse algunos aforismos.
1. NATURA AGIT RATIONALITER
Este podría ser el axioma fundamental, mediante el cual comprenden
todos los demás; porque si algo no fuera racional- en su
sentido más alto- no sería inteligible, y, por tanto,
no podría ser principio de racionalidad, o sea naturaleza.
Después de lo dicho acerca de la naturaleza, el punto de
vista primero- no primario- que permite la consideración
posterior de los distintos aspectos del mismo concepto, según
se cargue el acento en uno u otro sentido, es el que considera a
la naturaleza como el principio de la inteligibilidad de las cosas.
La naturaleza se aduce para explicarnos nosotros las cosas. En última
instancia es al principio de razón suficiente al que se dejan
reducir todos los aforismos sobre la naturaleza.
2. NATURA EST ULTIMA RADIX OPERATIONUM
Es la definición escolástica de la naturaleza y a
él se dejan reducir la mayoría de los aforismos que
se refieren, no al modo de actuar de la naturaleza, sino a su esencia.
Este aforismo podría, también, enumerarse con una
validez general diciendo: omne agens agit per naturam, pues d una
manera u ootra la ección atribuible a la naturaleza de un
ser. La conocida fórmula reductible a Aristóteles
y utilizada por Santo Tomás de que todo agente actúa
o per naturam o per intellectum no contradice este aforismo, puesto
que el intelectum quiere aquí significar la naturaleza intelectual
en contraposición a la naturaleza irracional.
3. NATURA NIHIL FACIT FRUSTRA
Este principio que se encuentra ya en Aristóteles surge directamente
de los conceptos expuestos. Lo superfluo es algo sin una plena razón
suficinte y que no puede servir de principio de inteligibilidad
de una cosa. Esta relación al intelecto viene dada, incluso,
por la enunciación aristotélica que dice que Dios
y la naturaleza nada hacen inútilmente; en Dios la razón
es obvia, pues por poseer inteligencia sólo obra en virtud
de un fin previamente conocido y, por tanto, no hace nada que no
esté sancionado por la inteligencia y posea, por tanto, una
razón suficiente, creada en este caso por el mismo conocimiento
divino. Es, pues, el mismo principio de razón suficiente
el que está a la base este axioma. Análogamente ocurre
con la naturaleza, pues si ella no tiene conocimiento para actuar
por un fin y o hacer, por tanto, nada vano, lo tiene Dios, de quien
es instrumento y quien le ha puesto la inclinación natural
para que consiga su fin; de la misma manera que nuestras acciones
naturales cosiguen su fin.
Debe notarse que sobre esta afirmación se apoyan afirmaciones
fundamentales, tales como la inmortalidad del alma, la incorruptibilidad
de las sustancias intelectuales, etc., y que constituye uno de los
polos de la aporía acerca del apetito natural de la visión
de Dios. Pero este principio es en el fondo el mismo concepto de
naturaleza tal como se ha expuesto. Sólo así se comprende
que pueda servir de base para argumentos tan importantes. El axioma
cosmológico- el orden cósmico- a que este aforismo
se refiere está anclado en el mismo concepto de naturaleza.
4. QUIDQUID A DEO FIT EST NATURALE QUODAMMODO
Todo lo que es hecho por Dios es en cierta manera natural, por la
razón que sólo Dios mueve desde dentro, y todo movimiento
intrínseco es natural, ya provenga de la naturaleza de aquel
ser- y de Dios en última instancia- o ya sea Dios mismo quien
directamente mueva a aquel ser de alguna determinada manera. Y éste
es el único otro modo de actuación natural de un ser,
pues sólo Dios puede mover desde dentro, como se dijo ya.
Y la razón última es porque natura non potest agere
nisi Deo agente.
5. A DEO HABENT OMNES NATURAE QUOD NATURAE SUNT
Pues lo que de Dios han recibido las cosas es su naturaleza, como
se ha expresado suficientemente.
6. NATURALIA SOLI DEO SUBDUNTUR
Es, también, simple consecuencia del anterior. Y la razón
está dada en el mismo texto original: naturalia soli Deo,
qui est auctor naturae, subduntur. De ahí la posibilidad
del milagro: Solus Deus potest facere praeter ordinem et cursum
totius naturae.
7. SUPREMA DECRETA DEI, NATURA
Es nuevamente una expresión de la dependencia última
e inmediata de la naturaleza con respecto a Dios.
8. NATURA TENDIT IN DEUM
Es otra manera de expresar la misma idea y que ha sido ya ampliamente
comentada.
9. NATURA PRAESUPPONIT DEUM
Es otra formulación del carácter indigente de Dios
que tiene la naturaleza creada, que viene repitiéndose de
distintas maneras. Natura non potest esse nisi Deo operante.
10. NATURA EST RATIO ARTIS DIVINAE, INDITA REBUS;
QUA MOVENTUR AD FINES
Es una magnífica definición de la naturaleza, consecuencia
de los aforismos anteriores.
11. NON OMNE QUOD HABET CREATURA A DEO EST EI
NATURALE; SED SOLUM INDITUM EI, INSTITUENDO NATURAM
Es la explicación obligada de la anterior definición,
para distinguir lo esencial de un ser a lo que es puramente accidental.
Ya se vio la relación de la naturaleza con la sustancialidad.
12...
13. OMNIS NATURA BONA
Es consecuencia del origen divino de la naturaleza y es frase revelada
en el Antiguo y en el Nuevo Testamento: Omnis creatura Dei bona
est. El pecado no es otra cosa que apartarse de la naturaleza.
14. NATURA FACIT QUOD MELIUS EST
Por la misma razón que ella es la realización del
fin previsto por Dios para cada ser. De manera que no se trata de
un optimismo absoluto, sino relativo, para cada ser. O mejor dicho
del orden providencial en conjunto. La naturaleza hace siempre lo
mejor en el todo, o sea en orden a la totalidad del cosmos. Es el
optimismo cristiano. En este sentido puede enunciarse este aforismo
pasivamente, como hace Aristóteles, ya activamente incluyendo
el deseo de lo mejor, o bien con relación a un perfeccionamiento
relativo o absoluto. De ahí la justificación del lema
de Séneca: naturam sequi! No hay ningún vicio natural.
15. NATURA SEMPER EST RECTA
La naturaleza en cuanto tal, siempre es recta y nunca peca. Este
anunciado es una mera aplicación al orden moral del aforismo
anterior, aunque tiene cierto interés para ulteriores discusiones.
Y aquí se funda el lema moral de vivere secundum naturam,
y aquel de soli naturae credere, et solum per viam naturae deambulare.
Aquí radica, también, la confianza en que la providencia
no va nunca contra la naturaleza. Lo naturale é sempra senza
errore.
16.NATURA SUBIACET VOLUNTATI, QUOD EXTRINSECA, NON AUTEM QUOD
INTIMA
Como se ha procurado evitar a lo largo de este trabajo particularizar
el concepto de naturaleza, quizá no resute, a primera vista,
inteligible este aforismo. Debe para ello tenerse en cuenta que
muchas veces naturaleza se opone a voluntad en el sentido de que
todas las fuerzas determinadas unívocamente a una cosa se
atribuyen a la naturaleza, y las tendencias libres de las naturalezas
intelectuales a la voluntad. El presente aforismo pertenece, pues,
dentro de esta dirección, a un estudio especial de la naturaleza
humana.
17. NATURALE DESIDERIUM NON POTEST ESSE INANE
Este principio sobre la imposibilidad de que el apetito natural
no consiga su fin, surge como una consecuencia de los aforismos
anteriores. Aquí cabe formularlo sustantivizando la fórmula:
Naturae appetitus, non est inanis y relacionarlo con el número
3.
18. NATURALIA NON SUNT TURPIA
Es también una mera consecuencia delos anteriores enunciados.
Este principio tuvo su importancia histórica dentro del cinismo.
19. NATURA NON DELIBERAT
Porque Dios, como autor de la naturaleza, ha deliberado por ella,
de manera que pueda conseguir sus fines en virtud de una inclinación
propia que no es necesaria que sea cognoscente.
20. OPUS NATURAE EST OPUS INTELIGENTIAE
Expresa exactamente lo que el anterior, pero desde el punto de vista
opuesto. Aunque Santo Tomás lo dice textualmente y según
su sentido caiga plenamente dentro de su noción de naturaleza
y así lo enuncie alguna vez con otras palabras, parece ser
un aforismo antiguo y que se presta, además, a interesantes
disquisiciones acerca de la actuación de la naturaleza hacia
un fin propuesto por una inteligencia.
Su sentido verdadero ha sido ya suficientemente comentado en capítulos
anteriores. La expresión clásica de Juvenal: numquam
aliud natura, aliud sapientia dicet, podría considerarse
como un comentario.
21. NATURA DETERMINATUR AD UNUM
Este importante aforismo tantas veces utilizado como postulado por
Santo Tomás para otras deducciones, significa que la naturaleza
de cada ser está determinada por su fin específico,
sin que ello tenga nada que ver con un pretendido determinismo cosmológico
de la causa eficiente.
22. NATURA NON DEFICIT IN NECESSARIIS
Se comprende sin mayor explicación, puesto que no es más
que un desarrollo de la misma idea repetidamente expresada. Tiene
importancia en la problemática del milagro, y posee su interés
en la dialéctica de lo extranatural.
23. NATURA NON ABUNDAT IN SUPERFLUIS
Es un complemento del anterior y consecuencia del mismo.
24. NATURA NON FACIT PER DUO QUOD PER UNUM POTEST FACERE
Es un principio evidente después de todo lo dicho, pues aunque
la naturaleza sea algo real, es un principio postulado por nuestra
mente para explicarnos las cosas y entia non sunt multiplicanda
praeter necessitatem. Está en la misma dirección que
el siguiente.
25. NATURA SIMPLICIBUS GAUDET
Es igualmente un aspecto de la sabiduría divina que hace
que las cosas consigan su fin de la manera menos complicada y que
junto a esta consecución sencilla del fin se junte la complacencia
natural a la adquisición de la perfección de cada
ser. Natura enim simplex est!
26. NATURA SEMPER EODEM MODO OPERATUR
Este postulado expresa desde el punto de vista del término
a quo lo que el aforismo 21 desde el punto de vista del término
ad quem. Este Principio, ya formulado por aristóteles, parece,
sin embargo, que tenga sus excepciones, puesto que en el hombre
por ejemplo, se ecuentran movimientos naturales -puesto que proceden
de su interior- completamente dispares según el tiempo. Lo
que ocurre es que nos encontramos frente a un caso de una interferencia
de naturalezas, por algún motivo, no perfectamnete subordinadas.
Así mejor que hablar de naturales mutables e inmutables debe
hablarse de naturalezas corruptibles e incorruptibles en cuanto
su sujeto es un ser material o espiritual; y en las primeras debe
tenerse en cuenta que aun cuando el postulado se cumpla, la acción
de la naturaleza puede ser impedida por algún otro agente
natural, de manera que no deberá buscarse lo que ocurra siempre,
sino lo que suceda en la mayoría de los casos. Sin embargp,
debe quedar bien claro, en primer lugar, que el principio se cumple
siempre, es decir, que la intención de la naturaleza es constante
y perpetua, y en segundo lugar que considerando a la naturaleza
como sustancia segunda no ocurren las excepciones aludidas, ya que
ésta es perpetua e indestructible, aun en las cosas corruptibles.
Por esta razón la tendencia de la especie más honda
y profunda- porque es más natural- que la del individuo.
Finalmente, no es una contradicción del principio que la
actuación de las cosas naturales sea una función del
tiempo, es decir, que la manera de actuar constante de la naturaleza
en las cosas temporales esté ligada a un determinado período
en la existencia de estos seres en el tiempo; por ejemplo, el crecimiento
de los seres vivos, que se verifica sólo hasta cierta edad.
27.OMNE PERPETUUM EST PER SE INTENTUM A NATURA ET NIHIL ALIUD
Es uncorolario del aforismo número 26 que no necesita mayor
comentario.
28. NIHIL QUOD EST CONTRA NATURAM POTEST ESSE PERPETUUM
Es el mismo aforismo anterior, puesto en pasiva.
29. NATURA QUOAD RATIONEM SPECIEI EST AEQUALITER IN QUOLIBET
SUO INDIVIDUO, NON AUTEM QUOAD PERFECTIONEM INDIVIDUI
Distingue la naturaleza perteneciente a la especie y en cuanto tal
constante e inmutable, y la perfección del individuo que
puede variar.
30. OPERATIO SEQUITUR NATURAM
Recuerda este antiguo aforismo, que se encuentra en San Juan Damasceno,
tanto la definición clásica de naturaleza como principio
de operaciones, como el axioma realista aristotélico: operare
sequitur esse.
31. ESSE CONSEQUITUR NATURAM
Es una fórmula equívoca; en efecto, podría
de ella deducirse que existen en Cristo dos existencias, ya que
posee dos naturalezas. Por esto debe distiguirse la existencia que
sigue a la naturaleza como aquello por lo cual algo es, de lo que
sigue a la naturaleza como poseyendo ella misma el ser, es decir,
la persona. Pero estos problemas pertenecen todavía al camino
teológico por recorrer.
32. QUAELIBET NATURA ESSENTIALITER EST ENS
Está en la misma dirección que las citadas, y aunque
podrían hacerse muchas consideraciones sobre esta frase,
serían todas ellas variaciones sobre un tema fundamental
ya tratado.
33. NATURA COMPARATUR AD SUUM ESSE, SICUT POTENTIA AD ACTUM
Aquí se toma, evidentemente, naturaleza como sinónimo
de esencia.
34. ARS SEQUITUR NATURAM
Esta fórmula, juntamente con las 30, 31 y 36, expresa la
prioridad de la naturaleza con respecto a las dmás manifestaciones
de los seres.
El aforismo presente tiene una dobl dimensión técnica
y artística. Las construcciones técnicas del hombre
deben tender a imitar la naturaleza, ya que el hacer humano sólo
puede encauzar y aprovecharse de la dinamicidad propia de la naturaleza.
La turbina productora de la electricidad debe colocarse debajo del
salto de agua y no por encima de él, y su funcionamiento
debe tratar de realizar una rotación perfecta porque es el
movimiento más natural, etc. Acerca de la dimensión
artística de este aforismo se ha discutido enormemente, en
especial, antes que en un primer significado del sequitur como necesidad
de que el arte siga a la naturaleza- pues entonces se tiene la primera
dimensión de la técnica- , acerca de si debe seguirla
en sus realizaciones de belleza. La expresión aristotélica
perfectamente unívoca en el Estagirita, de que el arte imita
a la naturaleza, se presta a ambas interpretaciones. Natura artis
magistra es lema conocido en muchos museos. Ars praesupponit naturam.
Conocida es la inversión de esta frase por Oscar Wilde: "la
naturaleza copia el arte", en donde el sentido de naturaleza
es completamente distinto. La diferencia entre la técnica,
el arte y la naturaleza- sensu stricto- está en que esta
última confiere formas sustanciales a las cosas, de que no
puede ejercitar el arte.
35. NATURA NON VINCITUR NISI PARENDO
Es otro aforismo muy conocido y que puede relacionarse con el anterior.
Permite, además, interpretarse en sentido metodológico
para las ciencias técnicas. Natura nonnisi servando imperatur.
Compárese en cambio el dissecare naturam como oficio del
sabio según Bacon.
36. NATURA EST PRINCIPIUM ORDINIS
Después de lo dicho acerca de la naturaleza y orden, esta
sentencia es a todas luces evidente. El orden no es sino la manifestación
de la totalidad de la naturaleza de los seres. De ahí que
pueda enumerarse el principio inversamente: Nihil inordinatum a
natura y conforme a la distinción anteriormente hecha: nihil
etiam secundum naturam inordinatum. Aristóteles formula así
este principio, diciendo, además, que la naturaleza es la
causa del orden.
37. RATIO IMITATUR NATURAM
No sólo la operación y el ser y el arte siguen a la
naturaleza, sino aun la misma razón. Ello es una consecuencia
directa del aforismo fundamental indicado- número 1- . La
razón sigue e imita a la naturaleza porque en el fondo es
ella la que nos dice lo que es ésta.
38. UNUM RESPONDET SEMPER NATURAE, SICUT NATURA EST UNA
Es una consecuencia del 21, aun cuando quepa especificar que la
unidad de la naturaleza puede ser el vel numero, vel specie, vel
genere.
39. NATURA GRADATIM PROCEDIT
Es una nueva formulación del orden natural, cuyo origen se
remonta a Aristóteles, a quién menciona Pomponazzi
cuando escribe: Natura procedit et ordinat ita quod non coniungit
immediate extremum sed extremum medio.
40. NATURA TRIBUIT SUUM CUIQUE
Es una mera consecuencia del número 36 decir que la naturaleza
da a cada ser aquello que le conviene, cuya aplicación al
campo moral es patente.
41. FORTUNA SEQUITUR NATURAM
Pues en caso contrario no existiría razón suficiente
para el hecho casual, ni sería la naturaleza causa del orden.
En pocas y densas páginas resume Aristóteles su teoría
acerca de la casualidad y del destino, para concluir diciendo que
son posteriores y subordinados a la mente y a la naturaleza. Se
comprende que este axioma tega su mejor aplicación en el
campo ético y puede entonces formularse con las bellas palabras
de Boecio: Nunquam tua faciet esse fortuna quae a te natura rerum
fecit aliena, o con aquellas de un aforismo muy corriente en el
XVII: Semina fortunae geminat cum tempore virtus.
42. NATURA NO FACIT SALTUS
Es, también, un enunciado que manifiesta el orden de la naturaleza
popularizado por Leibniz, aplicado por Linneo al mundo de la Historia
Natural y por Taine para el reino de lo inconsciente, de origen
desconocido. Menos conocido es el dicho de Descartes: In natura
autem nihil est violentum.
43. NATURA ABHORRET A VACUO
Es otra expresión que viene a decir lo mismo que la 43 y
la 3, en el sentido en que el vacío representa un salto o
un absurdo.
44. PAUCIS MINIMISQUE NATURA CONTENTA EST
Es un principio de clima ascético y morak que no interesa
aquí directamente.
45. NATURA MAXIME MIRANDA IN MINIMIS
Es otra expresión del orden y continuidad de la naturaleza
que no permite excepciones.
46. NATURA EST PLENITUDO REI
O como lo formula Aristóteles: quod plus unumquodque habet
hoc videtur esse natura rei, pues la naturaleza es el principio
de operación esencial y por tanto el núcleo ontológico
de las cosas.
47. UNAQUAEQUE RES PER SUAM NATURAM HABET QUOD TALIS SIT
Fórmula semejante a la anterior, sólo expresada de
una manera precisiva. La naturaleza es sencillamente la cosa en
cuanto se dsitingue esencialmente de las demás y es ella
misma. Las cosas son lo que son pro naturaleza.
48. NATURA COMPLETA EST REI PERFETIO
Es un mero corolario de las dos sentencias anteriores. Nada puede
perfeccionar a un ser si no le es a él natural y la perfección
de un ser no está en otra cosa sino en el terminamiento de
su naturaleza. Con palabras de la tradición podría
este aforismo enunciarse: cum autem aliquid habet complete suam
naturam, tunc dicitiur esse perfectum. Y este mismo sentido de naturaleza
se encuentra en el aforismo siguiente.
49. NATURA EST FINIS REI
La naturaleza de cada ser es precisamente su fin, pues no se llega
a la plenitud de naturaleza hasta haber conseguido el término
hacia el cual cada ser tiende, hasta haber llegado a su fin.
50. NATURA AGIT PROPTER FINEM
Este principio ha sido suficientemente glosado. Fin que en las cosas
inanimadas es instituido por Dios y en las vivas es, además,
reconocido (no instituido) por la propia aprehensión, aunque
mente y naturaleza sean en este sentido, simpliciter, paralelas.
51. OMNIS NATURA APPETIT SUAM PERFECTIONEM
Es un aforismo análogo a los anteriores y que tendrá
su enorme importancia en la cuestión del apetito natural
del ser humano. Santo Tomás, con un carácter marcadamente
dinámico, añade que toda naturaleza tiende a su existencia
y a su perfección.
52. OMNE ID QUOD EST, QUIESCIT IN SPECIFICA NATURA SUA, IN OPTIMA
AB OPTIMO.
Resume con un carácter marcadamente ético y dinámico
los cuatro aforismos anteriores. El sello personal del Cusano aparece
en el distinto matiz de este aforismo con respecto a los anteriores,
quizá en el fondo más exactos. Por otra parte, este
anunciado viene a coincidir en gran parte con el aforismo número
15.
53. NATURA REFLECTITUR IN SEIPSAM
Es nuevamente una expresión de la autosuficiencia de la naturaleza.
En el sentido moral ascético el Kempis previene: natura...
se semper pro fine habet.
54. QUOD NATURALIUS SEMPER PRIUS
Pues la naturaleza es el fondo de los seres, y cuanto más
natural sea una acción de capas tanto más profundas
del ser proviene. En este sentido puede interpretarse aquel verso
de Horacio : naturam expellas furca, usque recurret, que se ha observado
en el refrán francés: chassez le naturel; il revient
au galop. La frase adverbial correspondiente reza: quod est communius
naturaliter est prius. Y esta prioridad a veces se entiende con
exclusivismo. Es el sentido de la conocida frase: Quod natura non
dat, Salmantica non praestat.
55. NATURA EST PRIMUM QUOD EST IN UNOQUOQUE
Resulta otra manera de expresar el anterior y decir que la naturaleza
es lo que cada ser primariamente es: como se ha comentado ya. Die
Natur ist aristokratisch, dice C.G. Jung, en el sentido que la naturaleza
humana tiende a constituirse en personalidad y que los obstáculos
a ella son causa de las neurosis.
56. NATURA EST PRICIPIUM IN QUOLIBET
Que formulado como se ha comentado ya: nomen naturae importat habitudinem
principii, no es sino un resumen de las dos expresiones anteriores.
Este principio tiene una feliz expresión de Demócrito
cuando en contraposición al acaso dice que la naturaleza
es autárquica, pues es principio de sí misma en cierta
manera.
57. NATURA NON EST SERVA NEC EST DOMINA, SED PERSONA EST SERVA
VEL DOMINA
Santo Tomás puntualiza las dos expresiones anteriores por
cuanto razones teológicas obligan a distiguir plenamente
la naturaleza del supuesto. Sin embargo, muy significativamente,
no excluye la validez de los anteriores aforismos cuando al ventilar
esta cuestión añade inmediatamente que este dominio
y señorío de la persona ocurre ratione naturae. Y
a su vez la naturalza es sierva de Dios.
58. QUOD EST CONTRA NATURAM SEQUITUR QUOD EST SECUNDUM NATURAM
Por la misma razón de la prioridad de la naturaleza sobre
movimientos disteleológicos.
59. TERMINUS GENERATIONIS PRIMUM A NATURA
Es una frase comentada ya, que se deduce fácilmente del sentido
etimológico de la naturaleza y de su consideración
como causa final. Este principio no implica una confusión
entre lo innato y lo natural tan funesta durante el siglo XVIII
en la mezcolanza de problemas psicológicos y metafísicos.
60. NATURA ABSCONDITUR
Cuya formulación se debe a Heráclito en la expresión
de carácter de supuesto invariable que tiene la naturaleza
frente al cambio visible de las cosas.
61. NATURA SIMILE SIBI GENERAT
Es una aplicación del principio más amplio, simile
simile generat, y una consuencia del concepto etimológico
de naturaleza.
62. EFFECTUS NATURAE SEMPER EST NATURALIS
Es parecido al anterior, aunque sin el aspecto etimológico
y desde un punto de vista más estático, en el sentido
de encasillar a las cosas dentro de sus límites provenientes
de la misma naturaleza.
63. OMNIS NATURA EST COMMUNICABILIS
Parece ser una consecuencia directa del significado etimológico,
pues podría también enunciarse: omnis natura generatrix,
y concretamente San Buenaventura se sirve de este principio para
demostrar que en Dios debe haber generación.
64. NATURA MEDICATRIX
Es un aforismo que quiere expresar las fuerzas vivas que toda naturaleza
posee para curarse espontáneamente a sí misma. Está
e la misma dirección que los anteriores. Natura est morborum
medicatrix, reza el aforismo médico, de acuerdo con la clásica
definición hipocrática de la terapéutica: Ars
curandi qua via curat sua sponte natura.
65. QUOD NATURA NON SANAT, EA FERRUM SANAT
Es otro aforismo médico que reconoce que junto a la fuerza
natural existe el arte como otro principio activo.
66. NATURA EST OPERATIVA
En virtud de la misma definición clásica de la naturaleza
como principio de operaciones. Puede enunciarse inversamente: Quandiu
manet natura aliqua, manet operatio eius.
67. NATURA NON EST OTIOSA
Es un mero corolario del sentido anterior.
68. NATURA EST RERUM OPIFEX
Sigue la misma dirección que en el anterior, resaltando el
carácter dinámico de la naturaleza.
69. NATURAE PER OMNE DIFUSSA NUMEN
Aforismo que continúa ampliando la base y eficacia de la
naturaleza y que puede interpretarse en buen sentido aun cuando
su significación propia sea panteísta o por lo menos
hilozoísta como en Plinio, de quien es la formulación
que repite frecuentemente.
70. NATURA A PERFECTIS COEPIT EXORDIUM
Pues ella está impuesta por Dios, que rige a las naturaleza
inferiores mediante las superiores. No es ninguna casualidad que
sea precisamente en Boecio en donde se encuentra este aforismo.
71. NATURA EST OMNIA VITARE INCOMMODA
Se usa principalmente como expresión de la tendencia natural
humana de huir del dolor como un mal para nuestra naturaleza sensitiva,
cuyo origen se encuentra ya en la conocida aristotélica que
tantas interpretaciones morales tendrá luego: "Con toda
evidencia, la naturaleza huye de lo doloroso y ansía lo agradable".
Natura pro suo commodo laborat, dice el Kempis como una afirmación
ascética.
72. NATURA CALLIDA EST
Aplicada a la naturaleza caída del hombre, esta frase puede
admitirse, pero sin olvidar nunca su matiz ascético, como
del contexto se desprende.
73. NIHIL RAPACIUS QUAM NATURA
Esta es nuevamente una frase aceptable con las mismas reestricciones
que la anterior.
74. NATURAM SANAT SOLA GRATIA
Aforismo que pertenece plenamenta a la teología.
75. BONUM NATURAE NON TOLLITUR PER PECCATUM
Su campo es también teológico, aunque se funde en
el concepto expuesto de naturaleza. CF., sin embargo: sed originalis
corruptio est naturalis, cum sit eadem apud omnes.
76. GRATIA NON TOLLIT NATURAM SED SUPPONIT ET PERFICIT.
Aforismo que pertenece también íntegramente a la teología.
77. NATURAE BINUM NON SUFFICIT AD JUSTITIAM
Es también un principio teológico, contradiciendo
la afirmación semipelagiana lex naturae est prima Dei gratia.
Francisco Silvestre de Ferrara escribía: natura secundum
se non habet inclinationem nisi ifra suae naturae limites.
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Cabría luego citar otras sentencias en que apareciere la
natural en lugar de la naturaleza, bien sea en un plan de total
generalidad para cualquier proceso, bien especificando el comportamiento
natural de algún ser. Por ejemplo, el discutido enunciado
omnis intellectus naturaliter desiderat divinae subtantaie visionem.
Pero se comprende que una tal lista es totalmente imposible, puesto
que representaría un enunciado sobre todo proceso natural,
y ya se ha visto que esto es lo mismo que escudriñar el comportamiento
del universo entero.
Hasta aquí la especulación filosófica de la
naturaleza. Poca madurez y prejuicios burocráticos la han
hecho quizá excesivamente árida. Y, no obstante, la
Filosofía no es un frío pensar abstracto y casi vacío
sobre las cosas, sino que es un cálido y vivo pensamiento
analógico sobre el ser de las mismas. Esto se verá-
se vería- en el necesario complemento a este trabajo, en
la Teología de la naturaleza. Entonces comprenderíamos
un poco más que la naturaleza entera, como todo ser creado,
no es sino un medium quo para ver a Dios, aquí en la tierra,
con nuestras luces naturales. La auténtica y verdadera Filosofía
no aspira, en última instancia, a otra cosa que a la visión
de Dios en las cosas. Es el introito a la contemplación aquí
en la tierra, es decir, a la visión de las cosas en Dios.
Por eso se calló una vez Santo Tomás.....
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LAUS DEO
In Fieri.
© Raimon Panikkar
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